Me diagnosticaron psoriasis palmo-plantar con 58 años. Esta enfermedad me dificulta caminar y moverme de cualquier forma, lo que ha sido muy angustioso mental y físicamente.
Tras encontrar algo de información, recibir ayuda de la
Association Pour La Lutte Contre le Psoriasis - APLCP (Asociación para la Lucha contra la Psoriasis) y encontrar un buen dermatólogo, aprendí cómo manejar mi enfermedad hidratando frecuentemente mi piel y utilizando unas gasas especiales para las plantas de mis pies. Cuando tenía un brote, tenía que tener cuidado para no tener una infección.
Gracias a todo esto, he recuperado cierta calidad de vida, aunque sigo sin poder llevar medias o zapatos elegantes porque no son compatibles con las gasas que llevo para estar más cómoda.
Soy la delegada de la APLCP para la región de la Isla de Francia y a través de mi trabajo me he dado cuenta de que, tanto en los propios pacientes como en el público en general, hay un falta de información sobre la psoriasis muy grande. La gente necesita información porque tienden a presuponer cosas - y muchas de ellas son incorrectas – como por ejemplo pensar que la psoriasis es infecciosa.
Está claro que tener el tratamiento adecuado es esencial, pero hay otras cosas que pueden ayudar como por ejemplo conocer y entender mejor la enfermedad, estar en contacto y compartir experiencias con otros afectados, y recoger información para que los pacientes se sientan cómodos para hablar con su dermatólogo.