En 1973 me diagnosticaron psoriasis moderada, tengo placas en mi cuero cabelludo, manos, piernas y espalda. Tengo la gran suerte de tener una familia que me apoya mucho. Estoy casado, tengo dos hijos y mi enfermedad no les molesta a ninguno de ellos.
Tengo también muchos amigos y ninguno pregunta sobre el aspecto de mi piel. Están más interesados en el tipo de persona que soy que en mi psoriasis.
Soy el presidente de la Asociación de Psoriasis y Eczema Atópico de la República Checa (SPAE CZ) y tengo también mucho apoyo de sus miembros. Nosotros nos tratamos como personas y no como pacientes. Hablamos sobre lo que hacemos, sobre los hijos haciéndose mayores, cómo van nuestros nietos y sobre las cosas que nos interesan – sólo ocasionalmente alguien comenta cómo está respondiendo a un tratamiento en particular.
El grupo organiza actividades de concienciación en la República Checa y pienso que es bueno hacer programas educativos de ámbito mundial.
Es necesario mostrar y explicar a la gente que la psoriasis no es contagiosa. Para los pacientes, es necesario ayudarles a mejorar su calidad de vida.